Depresión en las personas mayores
El riesgo de desarrollar depresión por primera vez está presente en cualquier etapa de la vida, pero las personas mayores son especialmente vulnerables. En general, el curso de la enfermedad es más grave en las personas mayores. En ellos, una enfermedad física (como una gripe u otra enfermedad), acontecimientos sociales como pequeños cambios en su vida diaria o situaciones más difíciles como la pérdida de un ser querido, la hospitalización, el cambio de alojamiento o la mudanza a un hogar de ancianos generalmente desencadena la depresión o se combina con ella.
Los síntomas prominentes de depresión en las personas mayores no son necesariamente la tristeza y el estado de ánimo depresivo sino el cansancio, la ansiedad, la irritabilidad y la falta de entusiasmo por vivir. Quizás se sientan más angustiados que deprimidos, en realidad.
Las personas mayores que sufren depresión a menudo se quejan de los mismos problemas una y otra vez. Por ejemplo, de sus problemas de salud o temas que otros consideran triviales. Puede ser que la depresión no se detecte en estos casos, ya que las personas a su alrededor piensan que son neuróticos e histéricos.
Al igual que los jóvenes, cuando las personas mayores desarrollan depresión sufren falta de concentración y memoria. Por ello, la depresión en las personas mayores puede confundirse con demencia, que también causa problemas en la memoria.
Ultima actualización:19/06/2008