Terapia electroconvulsiva

El tratamiento más habitual para la depresión incluye el tratamiento farmacológico y la psicoterapia pero también existen otras formas de tratamiento. Una de ellas es la terapia electrocunvulsiva (TEC), también conocida como electroshock o tratamiento de shock.

Aunque se diga lo contrario, la TEC es una forma efectiva, rápida e inofensiva para el tratamiento de la depresión. La palabra "electroshock" suena como un tratamiento peligroso y anticuado pero, en realidad, la TEC es un tratamiento seguro. La TEC es el tratamiento que actúa más rápido y con mayor eficacia para la depresión. Se puede recurrir a este tratamiento tanto para las personas mayores como las personas que sufren del corazón o se las considera delicadas por algún motivo.

Anestesia

Antes del procedimiento, se administra anestesia total y un relajante muscular. Luego se provoca una convulsión, por medio de una leve descarga eléctrica, en ambas regiones temporales o en la región del temporal derecho y frontal.

Al cerebro sólo llega una porción mínima de la corriente del electroshock y ésta activa las células nerviosas. Si la actividad es suficiente, se provoca actividad convulsiva. La convulsión es una actividad eléctrica y rítmica en las células nerviosas, que tiene una duración de entre 25 y 60 segundos. Como el paciente se encuentra anestesiado y completamente relajado, las contracciones de los músculos son, prácticamente, imperceptibles.

El fenómeno que se produce a raíz de la actividad convulsiva es lo que tiene efecto antidepresivo. Todavía no existe un consenso acerca de cómo actúa exactamente la TEC, pero sí existen varias hipótesis y resultados de investigaciones que arrojan un grado de entendimiento sobre los efectos de los mecanismos.

Luego del tratamiento, el paciente tiene un período muy breve de reposo en el que el personal de la salud se encarga de asegurarse de que se sienta bien para que, después de unas horas, vuelva a su casa.

Se realiza en el hospital

En general, los pacientes reciben TEC tres veces por semana. El número de tratamientos necesarios varía entre 6 y 12, pero en ocasiones puede ser necesario administrar más sesiones de TEC. Esto depende, en gran medida, de cada paciente.

El tratamiento con TEC siempre se debe realizar en un hospital, en el servicio psiquiátrico. En muchos casos, la persona ingresa y permanece internada por un día. Pero también es posible que reciba tratamiento ambulatorio y regrese a su casa el mismo día.

El tratamiento es administrado por uno de los médicos del servicio psiquiátrico. La anestesia es administrada por un médico o enfermero anestesista.

Depresión severa

La TEC se recomienda para las personas que sufren depresión severa con síntomas psicóticos. La depresión severa es una enfermedad tan intensa y, en muchos casos peligrosa, que los médicos recomiendan este tratamiento, incluso si el paciente esté nervioso por recibir tratamiento con TEC. La mayor parte de los pacientes que fueron tratados con TEC volverían a hacerlo, en caso de sufrir una recaída.

Cuando el paciente bebe o come tan poco que pone riesgo su vida, o si tiene ideaciones suicidas, se aconseja utilizar la TEC. Esta terapia puede salvar vidas. También se indica en los casos en que los antidepresivos no surten efecto.

Tratamiento forzoso

En muy pocos casos, los médicos se ven obligados a utilizar el TEC en forma forzosa. Esto sólo ocurre en los casos de depresiones severas, que ponen en riesgo la vida de la persona y en los casos de personas que no pueden ser tratadas de otra manera.

Algunas personas con depresión tienen la autoestima tan baja que piensan que la enfermedad es el castigo que se merecen. Por eso, creen que no deben tratar la depresión. Algunos pacientes están muy confundidos e inestables y, por ende, no pueden tomar una decisión sobre si deben recibir o no tratamiento con TEC.

Para que un paciente reciba TEC en forma forzosa, debe haber un representante del paciente y se debe cumplir con todos los requisitos legales.

Efectividad

La TEC es el tratamiento que actúa más rápido y con mayor eficacia para la depresión. Los estudios realizados indican que entre el 70% y el 90% de los pacientes con un episodio depresivo en curso se recuperan de ese episodio gracias a la TEC. Con los medicamentos, los resultados son de entre 50% y 70%.

Los efectos de la TEC se comienzan a sentir luego de una a dos semanas, mientras que con el tratamiento farmacológico, después de dos a cuatro semanas.

Aproximadamente el 50% de los pacientes que mejoraron con la TEC tienen una recaída después de los 6 meses. La frecuencia de las recaídas puede disminuir si se utilizan tanto la TEC como los antidepresivos preventivos.

La TEC, por lo tanto, no es un tratamiento curativo. Siempre se debe acompañar con seguimiento y tratamiento preventivo.

Efectos secundarios

La TEC es segura, pero algunos pacientes experimentan pérdida de memoria luego del tratamiento. Algunas personas no tienen efectos secundarios pero es probable que se les dificulte recordar lo ocurrido durante el tratamiento con TEC. En la mayoría de los casos, las funciones de la memoria se normalizan luego de pocas semanas.

En muy pocos casos se registran problemas durante algunos meses, pero no existen fundamentos científicos que sostengan que los problemas de memoria sean permanentes. Los pacientes con problemas de memoria permanentes son muy pocos, y se desconoce si la causa fue el tratamiento con TEC.

Algunos pacientes pueden sentirse confundidos luego del tratamiento, pero esta confusión es temporaria y tiene muy poca duración. En general, desaparece a las pocas horas.

Ultima actualización:24/06/2008