¿Está enfermo?
Es muy importante decidir si usted está solamente triste o si está deprimido. Por ejemplo, existe una gran diferencia entre la tristeza de perder a un familiar cercano y la tristeza que se sufre al estar deprimido.
Si está llorando la muerte de un familiar, quizás esté experimentando una profunda pena y tristeza. Esta reacción no implica los mismos cambios en su calidad de vida que la depresión. La tristeza y la pena por una pérdida son pasajeras y no tan severas como la depresión. Si su reacción a la pérdida de un ser querido debe ser tratada, dicho tratamiento generalmente se hace mediante la terapia de apoyo.
Un acontecimiento serio, como la muerte de un ser querido, puede provocar un episodio de depresión. Muchos creen que la pena profunda que se sufre en una situación como esa simplemente debe “sobrepasarse”.
Nada está más lejos de la verdad. Por eso, es importante saber que si una persona, en una situación como ésta, se siente triste durante algo más que “un corto período”, debe comunicarse con su médico y analizar su condición.
El dolor más grande
La depresión, en su forma más severa, ha sido descripta como el dolor más grande que se pueda sentir, pero existen cinco afirmaciones al respecto que debemos recordar:
la depresión es una enfermedad;
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no se pasará al “controlarse”;
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no es algo de lo que debamos avergonzarnos;
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la depresión puede y debe ser tratada;
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después de recibir tratamiento la recuperación es total.
Sin embargo, una persona no puede curarse sola. Debe quedar claro que, desafortunadamente, una persona no puede “salir sola” de una depresión o simplemente “controlarse” y recuperarse de esa forma. Éstos dos mitos sobre la depresión son los más conocidos, pero son falsos y dañan a todas las personas que padecen depresión.
Ultima actualización:19/06/2008