Empleo

Si una persona padece depresión, la relación con sus colegas se puede ver muy afectada. Esto no es culpa de la persona deprimida. Después de todo, no se puede culpar a una persona por tener una enfermedad. Lamentablemente, la depresión también puede afectar el empleo de una persona, ya que puede debilitar su habilidad para desempeñar las tareas.

La depresión puede afectar tanto la relación con los colegas como la habilidad para desempeñar su trabajo. Es muy común que se otorgue licencia por enfermedad a las personas que padecen depresión, pero muchas personas se benefician si permanecen activas, posiblemente, trabajando medio tiempo. Esto también les permite retomar el ritmo de trabajo cuando se recuperan.

La depresión puede perjudicar o destruir las relaciones personales. Tal vez las personas deprimidas piensen que sólo los seres cercanos se ven afectados, pero esto no es así. Los compañeros de trabajo pueden tener reacciones muy intensas ante los síntomas de la depresión. Cuando no pueden aceptar o comprender a la persona que padece depresión, el paciente se ve perjudicado.

Por un lado, la mayoría de los empleadores son muy considerados con sus empleados enfermos y les permiten tomarse días libres. En teoría, existen procedimientos claros para las personas que se toman días por enfermedad. Esto también ocurre con los trastornos mentales.  En la práctica, lamentablemente, este procedimiento no se cumple y muchas veces es mejor hablar con el jefe sobre los problemas. No es necesario que la persona dé detalles sobre la depresión o el tratamiento, pero es la mejor solución en muchos casos.

Con suerte, las personas comprenderán esta enfermedad como corresponde y se mostrarán comprensivas y pacientes. Pero también es cierto que, muchas veces, cuando uno habla sobre depresión o tratamiento corre el riesgo de que las personas lo alejen o no comprendan la situación.

Ultima actualización:23/06/2008